DIEGO AGRA - PEUMAYEN AVENTURAS
TREKKING PRIVADOS / PRIVATE TREKKINGS
Un trekking en el impactante Cerro López que combina bosque andino, refugios de montaña y un filo panorámico con vistas abiertas hacia el lago y el valle. Esta propuesta permite descubrir un sector de la montaña menos transitado, donde el sendero se abre paso entre árboles, rocas y claros naturales que invitan a detenerse para contemplar el paisaje. El entorno cambia de manera gradual: el bosque se vuelve más abierto, aparecen sectores rocosos y las vistas comienzan a ampliarse revelando nuevas perspectivas del paisaje andino a medida que se gana altura.
Duración: Día Completo
Tipo: Salida Privada
Recorrido: Colonia Suiza / Filo de las Cabras / Colonia Suiza
Fechas: Octubre a Mayo (consultar resto del año)
Distancia: 11 km.
Desnivel Total: +1.050 m.
Dificultad: Alta
Altura máxima: 1.800 msnm.
Puntos de interés: Canopy Colonia Suiza, Refugio Extremo Encantado, Piedra de Asterix, Filo de Las Cabras, Mirador Refugio López, Bosque de La Gloria, Roca Negra.
Travesías: Se puede extender el trekking hasta Refugio López.
La aventura comienza en el canopy de Colonia Suiza, donde los primeros pasos nos sumergen en la montaña. El sendero nos guía entre lengas y claros, dejando que la luz del sol ilumine raíces, piedras y musgos. El canto de aves acompaña cada paso, mientras el aire fresco y la quietud del bosque generan una sensación de conexión inmediata con la naturaleza. Cada detalle, cada hoja y cada sombra parecen contarnos la historia de esta montaña poco transitada.
El refugio Extremo Encantado aparece como un primer hito en la ruta. Rodeado de bosque virgen, invita a detenerse y contemplar el valle que se despliega a nuestros pies. El Lago Nahuel Huapi refleja la luz del día y la Isla Victoria y la Península de Quetrihué emergen en el horizonte. Es un lugar donde la montaña nos recuerda que cada paso es tan valioso como la meta misma.
Un refugio que permite recuperar energías y respirar la montaña antes de continuar hacia el filo. Sus vistas y tranquilidad lo hacen inolvidable, mientras lengas rodean cada rincón y el viento acompaña la pausa.
Desde aquí, el sendero nos conduce entre lengas altas, donde la luz y la sombra juegan formando patrones que cambian con cada paso. Cada claro permite asomarse al valle y al lago, ofreciendo nuevas perspectivas que se transforman mientras ganamos altura. El bosque se convierte en un espectáculo de texturas, aromas y sonidos: tierra húmeda, troncos cubiertos de musgo y la brisa que mueve las hojas nos acompañan a cada instante. Caminar por este tramo es sumergirse en la esencia más pura de la montaña.
A medida que avanzamos, el terreno se vuelve más rocoso y el bosque se abre gradualmente, dejando paso a matorrales de lenga. Ingresamos al relieve alto andino, donde la vegetación escasea y las rocas toman protagonismo, mostrando la montaña en su forma más auténtica. Cada paso regala vistas que se expanden hacia cerros interminables y lagos que reflejan el cielo. Detalles que solo se descubren caminando por senderos escondidos y poco transitados.
Es muy probable ver cóndores planeando en las térmicas, sumando majestuosidad al recorrido. Sus alas extendidas dibujan el viento mientras surcan el cielo, completando la sensación de libertad que regala la montaña.
Al llegar al Filo de las Cabras (1.800 m), la recompensa es indescriptible. Se contempla la cumbre del Cerro López, el Pico Turista y más abajo su refugio, el Lago Nahuel Huapi, la Isla Victoria y la Península de Quetrihué. También aparecen los cerros Bella Vista, El Goye y por encima de éstos afloran las agujas del Cerro Catedral. El filo de las Cabras se convierte en un balcón natural donde es ideal detenerse a almorzar y dejar que la mirada se pierda en todas las direcciones.
Cada instante recuerda que caminar en la montaña es un encuentro con la naturaleza en su estado más auténtico. El aire puro envuelve y el silencio solo se rompe por el viento y los cantos de aves, mientras la inmensidad del paisaje nos rodea. Aquí, sentados sobre las piedras del filo, cada bocado y cada sorbo de agua se transforman en un ritual de contemplación y descanso.
Esta experiencia permite descubrir la montaña en su estado más auténtico y salvaje. La parada en Roca Negra y las vistas de la bajada completan la experiencia, sumando comodidad y conexión con la naturaleza.
El descenso comienza por un sendero serpenteante entre rocas y matorrales, mostrando nuevas perspectivas del valle y del lago. La montaña revela otra cara: formaciones rocosas únicas y rincones donde el viento parece contar historias antiguas. Los claros se alternan con zonas de roca negra, que dan un carácter especial al paisaje, mientras sentimos la suavidad y dureza del terreno bajo nuestros pies.
A mitad de la bajada, llegamos al mirador de Roca Negra, parada obligatoria. Aquí podemos descansar y recargar agua de montaña antes de continuar con el descenso. Es un lugar perfecto para recuperar fuerzas y contemplar el paisaje que sigue desplegándose a nuestros pies. Un momento para disfrutar de la montaña y prepararse para completar la vuelta circular.
Este trekking combina panorámicas infinitas, senderos escondidos y refugios que invitan a descansar. La presencia de cóndores y la exigencia del recorrido, con subidas y bajadas que desafían el cuerpo, harán que esta experiencia sea inolvidable y completa.
El sendero sigue descendiendo, alternando bosque, claros y pequeñas rocas que requieren atención. Cada curva regala nuevas vistas del Lago Nahuel Huapi, la Isla Victoria y los cerros circundantes. La sensación de inmersión plena en la montaña permanece hasta regresar al Canopy, completando la experiencia circular. El paisaje cambia a cada paso, recordándonos la riqueza de la Patagonia andina.
Finalmente, la vuelta circular nos devuelve al punto de partida. Bosque, altura, filo, panorámicas infinitas y la magia de los refugios de montaña quedan grabados en la memoria. Cada instante vivido, cada vista y cada sonido completan una experiencia desafiante, poética y única.
¿Querés almorzar sobre un filo mientras el paisaje se despliega ante tus ojos?